Fratelli Tutti y La Comunidad Organizada: dos textos, dos hombres y nosotros

 

La Comunidad Organizada, como expresión de la reflexión de nuestro pueblo sobre sí mismo, es uno de estos factores que confluyen, más que en Francisco mismo, en la lectura de este momento histórico en que el Papa lanza su tercera encíclica. La ponencia con la que Perón quiso cerrar el Congreso Nacional de Filosofía en 1949 también hablaba en el marco de un cambio de mundo, en una inflexión histórica donde las periferias buscaban su camino y lugar. Y en la que Argentina vivía su propio drama histórico y su camino como sociedad y como pueblo.

Editar a dos columnas la encíclica FRATELLI TUTTI del Papa Francisco y el texto de LA COMUNIDAD ORGANIZADA de Juan Domingo Perón es una operación riesgosa y quizás para algunos sorprendente, pero no es insólita. En todo caso, queremos proponer esto a cualquiera que se encuentre con este material: que antes de opinar sobre lo apropiado o inconveniente de conectar y conjugar estos dos textos, se acerque a ellos y los lea. Y lo mismo vale quienes consideren a priori la correspondencia o la pertinencia de generar este encuentro. 

(La edición en paralelo de la encíclica y el texto de la conferencia de Perón se puede conseguir haciendo click acá)

 

Nuestra hipótesis es doble: la pertinencia de ponerlos juntos habla a posteriori y por sí misma. Y el riesgo que implica lo asumimos como constitutivo de la propuesta. Ese riesgo es lo que la motiva y no un accidente que podría sucederle. 

 

Para nosotros Francisco es un factor. Y entendemos que muchos factores confluyen en su figura y palabra. Entre ellos, hay uno que es central: nuestra historia como pueblo y los textos que hicieron nuestra patria. Es el resultado de una operación espiritual y terrena, a la que respondemos con ánimo también doble: de encarnación y política, y de mística y trascendencia. Releer, en ese sentido, es una operación directamente asociada a la religión y a la política. Relegere y religare. Releer y religar. Conectar. Mezclar. Hacer encuentro. 

 

La Comunidad Organizada, como expresión de la reflexión de nuestro pueblo sobre sí mismo, es uno de estos factores que confluyen, más que en Francisco mismo, en la lectura de este momento histórico en que el Papa lanza su tercera encíclica. La ponencia con la que Perón quiso cerrar el Congreso Nacional de Filosofía en 1949 también hablaba en el marco de un cambio de mundo, en una inflexión histórica donde las periferias buscaban su camino y lugar. Y en la que Argentina vivía su propio drama histórico y su camino como sociedad y como pueblo.

 

Final pero principalmente, editamos así la conferencia y la encíclica porque son dos piezas que ameritan ser leídas hoy. Y que se enriquecen, interrogan y fecundan al ser confrontadas. Eso es lo que creemos y proponemos.

 

Presentamos estos textos juntos y “a dos columnas” no para equipararlos sino para tensionarlos, en el mejor sentido de la palabra. Los “encontramos” para leerlos en forma de interrogación, de búsqueda y de actualización. Como hermanos polares, como un diálogo en el tiempo y en el espacio, en la historia, la patria y el mundo. 

 

“Factoreamos” a Perón con Francisco y viceversa. El plano que nos importa es el destino y el destinatario de estos documentos que son, en el más profundo sentido de la palabra, intervenciones.

 

Del mismo modo que no queremos que se agoten ni se confundan uno con otro, creemos que es posible y bastante claro que algo tienen para decirse. Y no poco. Mucho. Invitamos a esto: a leer. Porque en la bisagra y el encuentro de los dos planteos, estamos nosotros: los hombres y mujeres de acá que los queramos y podamos leer.

 

Ese “acá” es Argentina, cada lugar de la Patria, es América Latina, es el sur del mundo, es todas las periferias. Y es el mundo mismo, allí donde estos mensajes lleguen.

 

Nosotros no hacemos el planteo simplista de decir “el Papa es peronista”. O al menos eso intentamos. Esto no quiere decir que nos sea indiferente ni menor la relación del peronismo y del Papa con el pueblo argentino, con la historia de nuestro país y de nuestro pueblo. Por eso mismo, “nos va” mucho y creemos fundamental hacer el cruce, el encuentro, la salida, la articulación. La actualización. La apuesta, porque igualmente peligroso, o incluso un poco zonzo, sería negar las conexiones y, por una prudencia más bien neutralizadora y un poco timorata, perderse de dos cosas: Por un lado, de la oportunidad para actualizar e interrogar a Perón con Francisco.  Y por otro lado, perderse -lo que es peor- la tarea de recepcionar a Francisco en uno de los núcleos más vigorosos y persistentes de la vida cultural, política y también espiritual de nuestro país, que es el destino y los devenires del peronismo. 

 

Son dos autores y dos actores. Más lo segundo que lo primero. Y de manera particular ambos son autoridades. Tienen también otro rasgo en común en la constelación de estas palabras que los definen: ambos autorizan, en el sentido de que llaman a un protagonismo de los hombres y mujeres, de cada uno, del pueblo y de todos los pueblos. 

 

Pero antes que todo eso, y después también, son dos hombres, argentinos ambos. Y cada cual a su modo propio, universal. 

 

Hablan en dos siglos. Pero ambos pueden ser tomados en un momento como este, que como todo momento decisivo, es un momento de recapitulación, tal como decía Walter Benjamin.  

 

Estamos también ante dos registros diferentes. Que sin embargo tienen puntos de contacto evidentes. Pero que incluso en sus diferencias, se conectan o, al menos pueden ser relacionados.

 

Son dos textos potentes, precisos en lo suyo y, cada uno en su modo particular, situados y anticipatorios. 

 

Describen y proponen, distinguen y señalan. Indican e invitan. No son textos de opinión y, en un punto, ni siquiera sería correcto decir que son de diagnóstico o reflexión. Son, en el preciso sentido histórico de la palabra, llamados. 

 

Nosotros tratamos de responder a este llamado, que lejos de agotarse en lo que dicen aquí sus respectivos autores, involucra ampliamente no solamente al corpus completo de cada uno de ellos -inabarcables y controversiales ambos- sino al universo de problemas y de desafíos, antiguos y nuevos, que implican. 

 

Con esta edición abrimos una serie donde vamos a poner a Francisco – sus textos, sus planteos y sus gestos- “face to face” con un conjunto de autores y documentos que, entendemos, pueden ayudar a que el pensamiento potente del Papa del sur se encuentre con otros, en salida, y con el ánimo de abrirse universalmente, al tiempo que se encarna en torno a un punto común: la vida compartida, la comunidad que se organiza, la fraternidad que se construye, lo que la vida de los pueblos reclama, lo que sus luchas inspiran y lo que el tiempo que nos ha tocado como argentinos, como “caminantes de la misma carne humana”, tal como dice Francisco en Fratelli Tutti. 

 

Editamos La Comunidad Organizada de Juan Domingo Perón y Fratelli Tutti de Francisco para encarnar y abrir sus mensajes. Ese es nuestro gesto. El de leer en paralelo, el del encuentro en el camino. Y quiere tener como contrapartida necesaria otro ademán, otro movmiento; el  levantar al caído para recomenzar todos. 

 

Porque el instante en que “experimentamos que somos eternos” es ese mismo en el que reconocemos que somos “hermanos todos”

 

Néstor Borri – Santiago Barassi

Factor Francisco

 

 

 

PEDI LA EDICIÓN,  y reenviá el link para sumar a la comunidad #FF: https://bit.ly/comuorgfratellitutti

 

 

 

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