Opio de los pueblos

Si va a ser opio, que sea de los pueblos. La relación entre religión y capitalismo aparece en la entrada del tercer milenio  – contando, claro, desde la irrupción de uno de los protagonistas del primer rubro- en uno de sus momentos de anudamiento más feroz y a la vez más significativo. Las gentes de todos los días, nacen y se enfrentan a un tiempo donde  el capitalismo se muestra como lo que es: una religión tan feroz como efectiva.

En ese marco, los actores y discursos de la modernidad, el marxismo, los movimientos emancipatorios y todo aquél que quiera  atravesar la cuestión se encuentra ante el desafío de replantear los ejes de interpretación y confrontación. Porque la controversia muestra otro rostro. Y el campo de batalla de las hegemonías cruzadas convoca a la teología como un discurso, quizás el único capaz interrumpir el flujo de significación capitalista en su vertiente neoliberal.

En #OpioDeLosPueblos, revisitamos la cuestión: si de opio contra opio se trata, barajemos la reflexión de nuevo. Y después vemos cómo avanzar.

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