Buscar las implicancias políticas del pensamiento de Francisco. En eso estamos en este tiempo. Deducirlas, indagar, meditarlas. Conversarlas con comunidades, personas, agrupaciones.

Implicancias que son resonancias y desafíos. Nos corresponden a nosotros, en el momento mismo donde tomamos el pensamiento – y hay que decirlo otra vez: también las figura y los gestos, poque el pensamiento del Papa no es un mero argumento racional o al menos no lo tomamos así nosotros.  

En esa búsqueda, como en todo recorrido real, hay lugares por donde volvemos a pasar más de una vez. Como dice Tolkien en El Señor de los Anillos: “porque no están perdidos todos los que deambulan”.

 

Uno de esos lugares lo ocupan los “Cuatro Principios” que Francisco pone en Evangelli Gaudium, la carta pastoral que es de algún modo su programa de gobierno, de pastoreo y de evangelización. En ella hay unos párrafos que al mismo tiempo desentonan o en todo caso destacan, brillan especialmente y han llamado la atención de muchos especialistas, no pocos pastores y que Francisco además cita una y otra vez.

La música de esos apartados suena extraña en el lenguaje del magisterio, pero tiene una melodía conocida para oídos argentinos.  

 

La unidad prevalece sobre el conflicto.

El tiempo es superior al espacio.

La realidad es mas importante que la idea.

El todo es superior a la parte.

 

Esto no es casual. El pensamiento de Francisco, todo su magisterio y sobre todo el mismo, su vida y sus posiciones, están transidos de nuestra historia. Vivir acá, guardar estas memorias, la preocupación por la Patria, la implicación dolorosa muchas veces, porque es real, en sus tensiones y vivencias.

En una entrevista que le hicimos a uno de los formadores de Francisco, el teólogo jesuita recientemente fallecido Juan Carlos “Cachito” Scanonne, nos mencionó que esos cuatro principios los fue asumiendo Bergoglio a lo largo de su vida acá.

“Diría que estos cuatro principios fueron desenterrados de la historia Argentina. El Papa los adopta cuando el padre Tito López Rosas los identifica en una carta de Juan Manuel de Rosas a Facundo Quiroga. Se lo comunica a Bergoglio, y él se entusiasma, ampliándolos. Me dijo Alcira Bonilla que esa carta se conserva, no sé en qué archivo, manchada con sangre: la sangre de Facundo. Quiroga recibió la carta días antes de su asesinato. La llevaba consigo en el asalto de Barranca Yaco”.

 

 

Desenterrados: porque son raíces. El arraigo es central en Francisco.

Se dice que la carta de la Hacienda de Figueroa, que Juan Manuel de rosas le envía a Facundo Quiroga está en algún museo, manchada con la sangre de Barranca Yaco.

La meditación de la historia. Sus conexiones. El tema de la carta es la unidad nacional, la conveniencia o no de una constitución nacional. Los desgarros de la Patria en la etapa naciente de su composición. La tarea de componer lo común. En la Carta Pastoral de Francisco, los cuatro principios están remitidos a lo que dice el tÍtulo del apartado: la construcción del bien común.

Las preocupaciones son las mismas, los contextos son otros. Las conexiones entre el arraigo y los desgarros, los desvelos y el drama de los hombres los mismos.

Presentamos estos dos textos tan diferentes y tan conectados así juntos, par a par. Con el animo de que sean leídos, pero junto con eso para hacer el gesto, justamente, de ponerlos juntos. No para equipararlos, pero claramente para contrastarlos, para verlos en perspectiva.

Para meditarlos y medirlos si cabe. Contemplarlos como dos piezas textuales de nuestra historia, escritos por dos argentinos en siglos y contextos diferentes. Y para “medirlos” en el sentido de observar en su distancia y diferencias, la traza de las muchas búsquedas y esfuerzos que hay que hacer, ayer y hoy para construir lo común.

 

La carta de la hacienda de Figueroa tiene fecha un 20 de diciembre. El calendario tiene resonancias fuertes, por sus azares: la traemos esta carta ya cerca de los 20 años del 19 y 20 de diciembre de 2001. Evangelli Gaudium fue proclamada el 24 de noviembre de 2013, hace 8 años justamente en estos días en que otras cartas y textos buscan caminos y abren debates para todos los que de mil maneras se ponen, nos queremos poner, “la Patria al hombro”.

Y las manos a la obra.

El PDF de La Carta de la Hacienda de Figueroa  de Juan Manuel de Rosas a Facundo Quiroga y los Cuatro Principios para Construir un Pueblo de Francisco en la  Exhortación Pastoral Evangelli Gaudium se puede descargar haciendo clik acá. 

 

Santiago Barassi – Néstor Borri
FACTOR FRANCISCO

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